YOKOHAMA.- Pierna fuerte en la cancha y corazón reblandecido afuera. De todo eso está hecho Javier Mascherano, a quien el Mundial de Clubes puede ponerlo en un dilema deportivo-sentimental. “River es mi casa, siento mucho cariño por el club. Me alegró que ganara la Copa Libertadores. Si pasamos a la final, preferiría otro rival y no a River, pero yo me debo al Barça y no puedo mirar hacia otro lado. Tengo la ilusión de ser nuevamente campeón del mundo”, dijo el volante que en la formación azulgrana ocupa la zaga central junto con Piqué.

Barcelona jugará mañana, a las 7.30, la restante semifinal contra Guangzhou Evergrande, el equipo chino dirigido por el brasileño Luiz Felipe Scolari que viene de dar la sorpresa al eliminar a América de México. Para ese partido ya está descartado Neymar, que sigue sin entrenarse desde que el martes 8 de este mes sufrió una lesión muscular mientras bromeaba con la pelota junto con Luis Suárez en un entrenamiento. Si bien ya no cojea, sigue siendo incierta su participación en una hipotética final, el próximo domingo. Algunos especulan con que podría estar entre los suplentes. Con ese objetivo, los fisioterapeutas trabajan sobre su cuerpo en doble turno.

Cuarenta y ocho horas después de haber llegado a Japón, el plantel de Barcelona reparte el tiempo entre prácticas livianas, descanso en el hotel y esparcimiento. Un grupo (Suárez, Dani Alves, Busquets, Bartra, Rakitic, Alba y Adriano) dio un paseo por los alrededores del hotel y jugaron una partida de mini-golf durante la tarde de ayer.

En contraste con los casi 15.000 hinchas que acompañan a River, no más de 1000 simpatizantes de Barcelona viajaron a Japón.

En una entrevista con el canal Barça TV, Mascherano, además de su referencia a River, habló sobre la importancia de obtener el título: “Sería coronar la temporada pasada de la mejor manera. Mucha gente cree que para nosotros es una competencia menor, pero no es así. Están equivocados. Es una competencia importante, que nos marcará de cara al resto de la temporada”.

Agudo observador del juego y de los estilos, Mascherano hizo una comparación entre este Barcelona de Luis Enrique y el multicampeón que dirigió Pep Guardiola: “El Barça de Pep necesitaba más control de la pelota para generar situaciones. Ahora contamos con delanteros tan determinantes que quizá no nos haga falta tanta posesión”.

Ponderó al tridente Messi-Suárez-Neymar: “Es de lo mejor que vi. Lo más sorprendente es cómo se complementan . Que se lleven tan bien y gestionar los egos como lo hacen ellos no es fácil”.

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